A lo largo de este primer tema visto en clase, hemos conocido las
diferentes concepciones del cuerpo y movimiento con sus respectivas
características. Hablamos de la concepción utilitaria, la concepción vivencial
y la concepción sociocultural, todas ellas analizadas dentro de un marco de
características comunes, es el caso del fundamento filosófico, el acercamiento
teórico/práctico, las disciplinas de estudio, la función, la excelencia, la
mejora y las metáforas/narrativas que hagan entender la concepción de cada una
de estas en la sociedad de hoy en día.
Este último punto, el de las metáforas, es el que más me ha llamado la
atención, puesto que es la idea que tiene la sociedad acerca de cada concepción
del cuerpo y movimiento, y que nos hacen entender más si cabe a que se refiere
cada una de estas.
En
el caso de la concepción utilitaria, la metáfora "el cuerpo como
maquina" nos intenta transmitir la función que puede tener el cuerpo como
una máquina perfecta dependiendo de las funciones que se le asignen.
Ejemplo de ello, vemos en este video el estudio kinesiológico, físico y
funcional del jugador profesional de futbol, Cristiano Ronaldo. En el propio vídeo tratan a este jugador como una máquina de hacer goles, una maquina física capaz de llegar antes que el rival a por el balón, una especie de máquina
creada únicamente para este deporte.
En el segundo caso, la concepción vivencial, se vale de la metáfora del
escalador, la cual se refiere a cuando estamos concentrados y disfrutando en
una actividad, momento en el que perdemos la concepción corporal o cualquier
agente externo. Ejemplo de esto, vemos en el siguiente vídeo el relato del
jugador de la selección española, Andrés Iniesta, en el momento de conseguir el
gol que hizo a España campeona del mundo.
Por último, en la concepción sociocultural, es muy conocida la metáfora “cuerpo
danone” refiriéndose al cuerpo deseado, tonificado y en forma que todo el mundo
desea. Este concepto tan superficial y tan adaptado en nuestra sociedad de hoy
en día, es en parte, una de las preocupaciones socioculturales más importantes.
En este anuncio, vemos como la marca danone
aprovecha esta metáfora como slogan para la venta de sus productos. No deja indiferente
a nadie.